
Kanzo Senseï

Dr. Akagi fue presentada en 1998 en el 51 Festival de Cannes como un homenaje a Shoshei Imamura. Uno de los porqués de esta sesión-homenaje es que este director japonés de 75 años ha tenido con Cannes una relación muy especial: sus películas La balada de Narayama (1983) y La anguila (1997) obtuvieron la Palma de Oro; Lluvia negra ganó en 1989 el Gran Premio de la Comisión Técnica; y Zegen fue seleccionada en la Sección Oficial del Festival en 1987.
Aunque parecería muy duro no seleccionar oficialmente la película de un maestro como Imamura, o en la sección de Largos Metrajes o en la sección Una cierta mirada, que quedara fuera de competición parece justo, y que la proyección sirviera de homenaje es una galantería. Y a mi modo de ver también fue una galantería que seleccionaran oficialmente Dr. Akagi.
Por muy discípulo de Ozu que Imamura fuera en su juventud, por muy continuador que sea de la tradición fílmica de Mizoguchi y Kurosawa, como se dice, y a pesar de ese curriculum tan sobresaliente en Cannes, y uniéndome yo mismo a los aplausos (véase mi crítica a La anguila), tengo para mí que Dr. Akagi es una película fallida, de un gran maestro —¡y eso se nota!— pero fallida. El primer error básico está en manipular mal la historia y los personajes de la novela origen del guión: se inventa un personaje coprotagonista al lado del protagonista Dr. Akagi. Es difícil, si no imposible, que el atractivo, la calidad personal de una figura central de novela no sufra y se deteriore al ponerle a su lado en el guión otra figura central: se trata de una jovencita pueblerina, prostituta compulsiva, que, además de lo dicho, arrastra al guión a nuevas situaciones y personajes que desvían la línea principal, y la deterioran. Y deteriora y desvía al mismo Dr. Akagi de su principal papel.
La línea y el papel principales: En vísperas de la rendición del Japón, 1945, en la II Guerra Mundial, ante una sociedad militarizada y desnutrida, el Dr. Akagi, médico de un pueblecito costero, de cincuenta años cumplidos, descubre que es la hepatitis la que hace estragos entre la gente. Su papel es el de un honrado y abnegado médico de cabecera, que desoye las burlas (Doctor Hígado) por diagnosticar tantas veces lo mismo, y lucha, abnegado, casi sin medios, sin ayudas oficiales, contra la enfermedad y a favor de sus muchos pacientes, olvidado de sí mismo. Su heroica trayectoria tiene una flexión: reconocido y alabado en un congreso nacional de médicos, la vanidad le lleva a iniciar otro papel: el de investigador de la hepatitis; pero su buen corazón le devuelve enseguida a la humildad, a la verdad de sus posibilidades, y a su eficiente labor oscura.
Y la compulsiva rompe y estorba esta sencilla y honda imagen del médico, que no acaba de cuajar en la película; a pesar de hacer como que es su ayudante, y su sirvienta, recogida en casa del doctor por una supuesta caridad y por una real idiotez, se nota que es un personaje-pegote. Otros dos personajes (no he leído la novela) son presentados con tan poca gracia como la compulsiva, en la línea de la payasada torpe, de la grosería especialmente inoportuna, de la juerga desmadrada: un sacerdote borracho y mujeriego, y un médico drogadicto y estrafalario. Hasta al mismo Dr. Akagi le hace correr el maestro Imamura por las calles como un tonto de pueblo, y con gestos de tonto de pueblo, al ir de un enfermo a otro: ¿es que no hay una bicicleta para el médico? ¡Pobre médico de familia, que se ofrecía sin duda en la novela original con su dignidad y sencilla grandeza, y queda en una malaventurada caricatura ridícula!
Imamura, perdido momentáneamente (espero) el sentido común, y la mesura, termina con un pretendido romántico cósmico abrazo erótico del cincuentón con la jovencilla —20 años— disminuida psíquica, es decir, con la compulsiva, en una barca sobre el mar y junto a una ballena herida...
¡Cielos! Aun con todo, desde el estricto punto de vista de la técnica cinematográfica se nota, ¡y cómo se nota!, que es un film del maestro Imamura. P.A.U.
Director: Shohei Imamura.
Intérpretes: Akira Emoto (Akagi), Kumiko Aso (Sonoko), Jyuro Kara (Umemoto), Masanori Sera (Toriumi), Jacques Gamblin (Piet).
País: Japón-Francia.
Año: 1998.
Producción: Catherine Dussart Productions, Comme Des Cinemas, Imamura Productions, Kadokawa Shoten, Toei Company, Tohoku Shinsha,
Argumento: Basado en el libro homónimo de Ango Sakaguchi.
Guión: Shoshei Imamura y Daisuke Tengan.
Fotografía: Shigeru Komatsubara
Dirección artística: Hisao Inagaki.
Montaje: Hajime Oyakasu.
Estreno en Madrid: 4-VIII-00.
Distribuidora cine: Cine Company.
Duración: 120 minutos.
Género: Comedia.
Temas de cinefórum: Médicos de familia. Guerra. Enfermedades infecciosas. Prostitución. Prisioneros. Fama. Investigación.
Público adecuado: Adultos.
Contenidos especiales: V X+D.